domingo, 28 de febrero de 2010

28/82

Ante mí estás, sí.
Mas me olvido de ti,
pensando en ti.

Juan Ramón Jiménez


¡Felicidades, hermosa!

jueves, 18 de febrero de 2010

Malos tiempos

En el último piso de la casa que dobla la esquina, en la calle de los colores, vive el Señor Menta. Sus amigos lo describen como un tipo regordete y de carácter dulce. Los niños del barrio lo adoran, tanto es así que cuando hacen bien los deberes las mamás les premian con una tarde de alboroto en su casa de piruleta. Muchos son los años que carga a sus espaldas, por eso cada vez se vuelve más testarudo (yo también creo que en los últimos días se le ha engordado muchísimo la cabeza) y, por si fuera poco, el sol ha declarado que dentro de poco empezará a quitarse la ropa; lo que significa que los tipos de casta blandengue quedan automáticamente obligados a enclaustrarse hasta la llegada de la nueva escarcha.

lunes, 15 de febrero de 2010

Con disimulo

Atrás quedó el brillo del sol, las sorpresas de Navidad, mi alegre despertar. Hoy más que nunca me arriesgo y te confieso que te espío en silencio, que te escribo en la mente, que te creo mío. Te dibujo y te retoco con mil brillos y colores... al fin te tacho. Así es, alma mía, ni contigo... ni sin ti. Con disimulo te llamo y me acerco al oído para decirte que la primavera está por llegar, que todo volverá.

lunes, 8 de febrero de 2010

Nostalgia veneciana

Hace dos días sufrí una transformación, y esta vez, amigos, no es pasajera. Me disfracé de alma libre y con boca cerrada y cámara en mano me dediqué a patear bajo sol y agua sin rechistar. Como dijo mi querido Gómez de la Serna, me escapé al lugar en que los violines flotan. A la ciudad laberinto en la que los trajes de lujo se asoman por arte de magia a la vuelta de la esquina, donde artísticas miradas de pintura se cruzan provocando segundos de misterio y encanto. Volví a caer: fui para no volver.

jueves, 28 de enero de 2010

Dibújame tu sonrisa

Años atrás me dio por coleccionar piedras. Pedruscos irregulares provenientes de cualquier rincón de la tierra, insignificantes o no. Hoy he pensado un nuevo tema para mi próxima colección. Quiere decir que, a partir de este preciso momento, propongo convertirme en una millonaria de sonrisas. ¿Me das la tuya?

domingo, 24 de enero de 2010

El paraíso del timbre

Me encanta pulsar timbres. El crujido del plástico, el simpático ding-dong. He descubierto un lugar fantástico donde existen millones de timbres; un centro de ocio con entrada libre al que acudir para descargar adrenalina probándolos todos, uno detrás de otro. Y si por alguna casualidad no encuentras el que buscas, los profesionales del timbre se ponen manos a la obra y lo fabrican de inmediato. ¿Qué más se puede pedir?

viernes, 15 de enero de 2010

El muro

Un consejo para todos aquellos que como yo... van como una moto.
(Me encanta esta expresión)

lunes, 11 de enero de 2010

S.O.S

-Entonces, señorita, ¿qué es lo que le gustaría que hiciese por usted?
-Cualquier cosa para conseguir que él se enamore ciegamente de mi.
-Quizás no se haya percatado de que en la puerta de mi consulta dice "psicoterapeuta", no "aprendiente de brujería".
-Ah... ¿acaso hay alguna diferencia?

jueves, 7 de enero de 2010

Pasó la befana

Hoy hace tarde de sofá, acomodaos con la manta y un poco de chocolate en mano... Os contaré una historia divertida que muchos de vosotros no conoceréis.

Cuentan, según la tradición italiana, que cuando se perdieron los Reyes Magos de camino a Belén pidieron ayuda a una anciana para que ésta les guiase hacia el lugar donde se encontraba Jesús. A pesar de las súplicas de los Reyes, la anciana no accedió y se quedó en su casa pero, después de pensárselo dos veces, se arrepintió y salió corriendo a su encuentro con una cesta repleta de dulces en la mano. Pero ni rastro de los Reyes. Entonces, se le ocurrió una magnífica idea:
-Entraré en cada una de las casas que encuentre a mi paso y dejaré un dulce para cada niño, sólo así conseguiré entregarle mi ofrenda al niño Jesús -pensó para sí misma.

Desde entonces, en señal de arrepentimiento, cada 6 de enero la fea viejecita monta en su escoba y acude a las casas de todos lo niños de Italia para llenar con regalos y caramelos los calcetines que éstos cuelgan en las chimeneas de sus casas.

martes, 5 de enero de 2010

Estás hilado

A veces, a ratos, me acomodo en un rincón y empiezo a hilarte. Ya casi te tengo terminado. Has quedado un muñeco muy guapo, pero te advierto que vacío. Mándame la maleta donde escondes las notas de amor y metámoslas dentro... ¡Quién sabe si algún día te conviertas en mi poema favorito!

lunes, 28 de diciembre de 2009

9 gris


Hoy es el día-resumen. Mi santo. Un día muy "yo". Un año de broma, tan funesto que no puede ser verdad. Estoy deseando empezar la cuenta atrás...
¡feliz año!

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Hablamos?

En aquel instante su cara reflejaba oscuridad profunda, quizás porque una palabra se le había cruzado de lado a lado de la garganta. Con las manos recogiditas en los bolsillos, crucé los dedos para que un ataque de tos rompiese la palabra en letras (porque de ser así se hubiese facilitado la tarea). Pero no. Esta vez no pudo ser. Sentí la misma sensación que cuando me devoraba la cabeza intentando buscar el título perfecto para un libro que, seguramente, nadie llegaría a leer. Ahora que a las dos nos sobra el tiempo utilizaré mi admiración como pluma y escribiré el principio de nuestra historia. Espero que te guste mucho, pero no me preguntes cuál es el final... porque no lo hay.

viernes, 27 de noviembre de 2009

0 negativo


Será que la sangre que me corre por las venas es de lo más negativa... o que el frío invernal me convierte en una irremediablemente aburrida...

miércoles, 25 de noviembre de 2009

¡Vuélvete princesa!


Hoy que la niebla se apodera de la panorámica de mi ventana, hoy que el sofá muestra su lado posesivo y me atrapa entre sus mullidos brazos... me escondo debajo de la manta y retrocedo en el tiempo. Una vez más quiero ser la princesa, pero no sé de qué... ¡ni de quién!

martes, 17 de noviembre de 2009

Cero

-Me escasean las buenas ideas. De las malas estoy plagada. A estas alturas, dejaré que sea el gallo de mi tejado el que decida por mi. Y sé que te pondrás contento si descubres que me equivoco, pero no me importará ¡nada! Estoy segura de que al cabo de un tiempo volverás para dejar tus huellas en el sobre secreto de mis pensamientos, pero ten mucho cuidado: esta vez la pista puede ser una trampa.

A pesar de la advertencia, él volvió para zamparse su corazón de azúcar, pero ella, fiel a las órdenes del General Gallo, estaba más lejos que nunca.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Femenina vertical

El paseante vertical es aquel que mientras pasea inclina su mirada hacia las estrellas a cambio de la incertidumbre de descubrir sus propias maravillas.

jueves, 29 de octubre de 2009

Demasiados idiotas

Me desquician los idiotas. Mire por donde mire, ahí estan ellos. Los hay de diferentes tipos: con cara de tonto, con las gafas torcidas, los que se dejan caer la baba mientras te miran, los que te pisan una y otra vez, primero el pie y después la mano. Está el idiota supremo, aquel que pone cara de circunstancia mientras niega en rotundo que no sabe de qué le hablas cuando en realidad el tema es algo que te ha contado él a ti y no tú a él. Y millones de casos más. La especie idiota es tan potente que es la única del mundo en vias de expansión.
Estoy segura de que todos vosotros habréis conocido a vuestro idiota particular. El mío es capaz de hacer unas cien preguntas por minuto y si te dejas alguna por contestar tiene el poder de hacer caer sobre ti un castigo moral, o bien que te dé un ataque de nervios de esos que te dejan loca para el resto de tu vida. No obstante, más idiota debo de ser yo para seguir soportando a una persona tan superprofundamente idiota.

miércoles, 21 de octubre de 2009

No vuelvas más


Refugiándose bajo la lluvia llegó hasta el lugar donde habían quedado. Al verla venir, sacó de debajo de su abrigo azul un hermoso ramo de flores con una nota descolorida que decía: Te pido que no vuelvas, que te quedes para siempre en el país de mentira porque solo allí podrás ser la reina de tus sueños.
Al leer estas palabras ella rompió a llorar, sacó sus alas de seda y echó a volar dejando triste y solo al hombre que nunca se atrevió a abandonar.

lunes, 19 de octubre de 2009

Los amorosos


Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.

lunes, 5 de octubre de 2009

Se me olvidó tu abrazo


Conforme me acercaba a tu casa iba descubriendo los pedazos de madera vieja que tú llamas ventana. Como una estúpida aburrida me detuve a tus pies mientras ponía en práctica nuestro código de amor secreto. Dos golpes bruscos de pestaña no te bastaron para entender que te quería para siempre a mi lado, así que pensé que lo más oportuno sería recoger mis pertenencias... pero se me olvidó tu abrazo.